El Yagé, también conocido como Ayahuasca, es un enteógeno que, al ser ingerido, provoca un Estado Modificado de Conciencia. Se considera una medicina purgante que actúa como un profundo limpiador en las dimensiones física, mental, emocional y espiritual de la persona. Al ser consumido, el Yagé penetra en el organismo, ayudando a depurar el cuerpo físico de toxinas, mientras nos invita a adentrarnos en el mundo de nuestras emociones y pensamientos. Nos permite comprender y sanar aspectos internos de nuestra vida, así como secuelas generacionales que requieren atención. En este proceso, el Yagé nos ofrece consejos y guía para mejorar nuestra salud y encaminar nuestras vidas.

Este conocimiento ancestral no solo influye en nuestra salud física, mental y emocional, sino que también promueve una mirada más profunda sobre nuestra relación con nosotros mismos y con los demás. Las ceremonias de Yagé son una oportunidad única para conectar con nuestra naturaleza, ordenar nuestros propósitos, fortalecer nuestra fuerza vital y alcanzar una conciencia plena.

Desde esta perspectiva, destacamos nuestro compromiso con la preservación de las prácticas ancestrales y la identidad histórica que las acompañan. Cada ceremonia de Yagé es un ritual sagrado, un acto de compromiso personal que debe ser abordado con respeto profundo. Es un camino antiguo de autoconocimiento y crecimiento personal y comunitario, protegido durante miles de años por nuestros ancestros. Hoy, esta medicina ancestral se presenta como un valioso legado para la humanidad, contribuyendo al despertar de una conciencia ampliada.